Seguridad
Porque es importante la seguridad? y que significa que un equipo de juegos es seguro?
Seguridad en los equipos de juegos infantiles
Los niños examinan y ponen a prueba espontáneamente todo lo que tienen cerca, miran, tocan, entran, suben, trepan, saltan, ven desafíos en todas partes y muchas veces ignoran los peligros que estos representan. Les gusta subirse a estatuas, árboles y caminar haciendo equilibrio en el cordón de la vereda. Estas actividades que los adultos pueden considerar pasatiempos, para el niño son en realidad ocupaciones útiles. El deseo de satisfacer su curiosidad y probar sus habilidades, surge de la necesidad de aprender y desarrollarse.
Objetivos del juego
Es a través del juego como los niños amplían su imaginación, descubren lo que pueden y lo que no pueden hacer y donde están sus límites.
Mediante el juego, se desarrolla el ser que alguna vez será un adulto. Por ello, la importancia del juego en el crecimiento de los chicos es fundamental. Pero el juego, se verá influido por los juguetes o elementos que en el se utilicen. Un buen juguete es el medio apto para el pasaje a la fantasía y creatividad y también se puede constituir en la llave que abra la puerta a una posibilidad de aprendizaje. Sin embargo y por los mismos motivos un mal juguete, puede transformarse en un medio que cierre esa posibilidad de aprendizaje y lleve a la frustración. En los grandes juguetes, como los juegos infantiles, este es un punto sensible ya que la mayoría de las actividades que se desarrollan en ellos tienen que ver con los desafíos.
¿Que es un desafío?
Un desafío es una dificultad que el niño debe vencer para lograr un objetivo. El que esto suceda sin inconvenientes es fundamental para que la utilización del equipo de juegos cumpla con su sentido último: la adquisición de un conocimiento, la acumulación de una experiencia, el desarrollo o reforzamiento de una habilidad, el incremento de la autoconfianza, el aprender a confiar en los demás.
Vencer ese desafío no debe implicar un peligro que el niño no pueda prever, atravesar la dificultad es algo que debe poder hacerlo solo, sin ayudas, para que la vivencia sea personal, para que el logro sea propio. Aquí está la clave del verdadero crecimiento.
Un desafío que aparezca como imposible de franquear o peor aún, que al desarrollar la actividad o acción que está planteada provoque un accidente, además del daño físico, desatará en el niño una reacción de desilusión sobre sus propias capacidades.
¿Porque seguridad?
Por este motivo es que uno de los puntos mas vulnerables para determinar la calidad de un equipo de juegos es si está contemplada la seguridad del niño que lo utiliza. La seguridad de un equipo de juegos es uno de los atributos fundamentales para evaluar su funcionalidad, es decir su capacidad para cumplir con solvencia el objetivo para el cual fue concebido como producto.
¿Qué es la seguridad?
La seguridad en los juegos, en principio es un tema subjetivo, ya que depende del niño como individuo y su capacidad para afrontar nuevos retos. El concepto de seguridad esta basado en un concepto de aproximación al peligro.
Los niños están en situación de protegerse a si mismos hasta un grado correspondiente con su experiencia. El concepto del peligro que tiene cada niño depende de su propia experiencia.
Sin embargo, existen aspectos objetivos que contribuyen a que un juego sea más seguro: Un juego seguro es el que evita aquellos peligros que el propio niño no puede prever por si mismo. Muchos de estos peligros pueden disminuir y hasta desaparecer si ya en la etapa de diseño del juego, evitamos lo que puede ser causal de accidente.
Seguridad pasiva
Tomar estas medidas es lo que se denomina darle a un equipo de juegos "seguridad pasiva" y es a esta seguridad pasiva a lo que nos referimos cuando decimos "este juego es seguro".
Sin embargo no es suficiente solo con enunciar "este juego es seguro". La seguridad pasiva debe hacerse siempre en referencia a una Norma que establece una serie de pautas que deben cumplirse en el diseño, la construcción, el montaje del juego y del área donde se encuentra instalado, porque el área, el entorno, se constituye en parte integrante del mismo.
Estas pautas se establecen a partir de investigaciones realizadas sobre frecuencia, tipo y características de accidentes que se han producido en juegos infantiles.
Es a partir de esa experiencia y mediciones que se determinan los estándares que los productos deben cumplimentar.
Estándares de seguridad
Estos estándares establecen por ejemplo alturas de barandas o tipo de materiales que pueden utilizarse, limitan tamaños de huecos para evitar el atrapamiento de la cabeza, manos, piernas o dedos, determinan que características deben tener los juegos para niños de una edad concreta y en general consideran todo elemento relevante que por algún motivo haya producido un accidente o se piense que pueda producirlo, determinando condiciones o prohibiciones de uso para minimizar los riesgos de que estos se produzcan.
Un área de juego bien pensada
Algunas consideraciones generales que dan la pauta de que el área de juegos ha sido bien pensada son:
- Que la superficie del área de juegos está acondicionada para que en caso de una caída se consiga la máxima amortiguación del golpe. Arena, chips de madera o corteza de árbol, pisos de goma, son algunas de las soluciones adecuadas posibles. La superficie amortiguante deberá extenderse al menos 1,80m en torno al juego, el doble del largo de cuelgue al frente y atrás de las hamacas. Frente a los toboganes la distancia será la altura del tobogán mas 1,20m. Estas superficies en torno a los juegos deberán estar absolutamente libres de todo elemento extraño tales como árboles, cercos, piedras, etc. No deberán superponerse las áreas de seguridad de los distintos juegos.
- Que haya juegos específicos para cada grupo etáreo y estos estén separados en áreas de juego diferenciadas. Deben considerarse juegos para niños de 2 a 6 años (preescolares) y otros para los de 6 a 12 años (escolares). Los niños pequeños no deben jugar en los juegos de los mayores y a la inversa los mayores no deben hacerlo en los preparados para los mas chicos. Las diferentes actividades, alturas de barandas, alturas de plataforma de juego, escaleras, deben ser ajustadas para cada edad.
- Que existe un plan de mantenimiento adecuado. Esto es especialmente importante en áreas donde los juegos pueden soportar situaciones de gran desgaste o vandalismo. Las personas que realizan el mantenimiento deben tener una planilla donde se ordenan los controles de mantenimiento de niveles diarios, semanales y anuales. Este mantenimiento debe abarcar necesariamente cada juego pero también el área de juegos en su conjunto. No hay que olvidar que un juego deja de ser seguro si se rompió una baranda o aflojó el bulón que sujetaba una parte o se gastó una cadena y que el área de seguridad deja de serlo si la arena se compactó o tiene trozos de vidrio o está sucia.
Con respecto a los juegos propiamente dichos, además de los aspectos ya mencionados como alturas adecuadas de barandas, limitación en el tamaño de huecos o separaciones, etc., se deberá considerar:
Que deben encontrarse otros elementos diferentes de la altura para lograr la diversión y el atractivo de un juego. Independientemente de la edad del niño deben evitarse alturas de juego que en si, resultan peligrosas.
Seguridad en hamacas
Si se trata de juegos de uso común, no deben ubicarse las hamacas formando una misma estructura con juegos de actividad física. Los niños que se hamacan pueden golpear a los que juegan corriendo. Las hamacas deben ubicarse aparte, en un sector separado del resto de los juegos. Combinar hamacas en un juego con torres, solo es posible en juegos de utilización familiar.
Los pórticos de hamacas no deben tener mas de dos hamacas para evitar que los niños deban pasar frente al que se está hamacando para ocupar su asiento. No se utilizaran asientos de madera porque un golpe puede tener graves consecuencias. En su lugar se usan las de cincha, banda de goma, plástico o cubiertas de auto.
Seguridad en toboganes
Los toboganes deben tener una inclinación promedio que no supere los 30º. Los laterales deben tener más de 10cm para contener al niño. Como parte del tobogán, debe existir un espacio de llegada donde cambie la inclinación y que sea suficientemente largo para que se produzca el frenado. La llegada debe estar a una altura que impida que el niño se golpee la nuca o la espalda si llegara a pasar de largo. En la parte superior debe haber algún elemento tal como una barra o baranda que obligue al niño a sentarse antes de iniciar el descenso e impida, utilizando el tobogán como rampa, ingresar corriendo a la plataforma de salida.
Seguridad en subibajas
Los subibajas deben tener algún elemento de amortiguación para evitar que uno de los niños se golpee en la clásica broma de bajarse cuando la tabla ha llegado a su máxima inclinación. Esto se consigue, por ejemplo, semi enterrando cubiertas bajo el punto donde los niños se sientan.
Seguridad donde haya sogas
Las sogas de trepado deben estar aseguradas en ambos extremos y su largo no debe permitir que se pueda realizar un ojal por el que el niño introduzca el cuello.
Consejo final
Finalmente un consejo:
Si tienen juegos nuevos, los adultos deberán controlar a los niños mientras los utilizan hasta estar convencidos que han aprendido a jugar respetando sus límites y el de los otros niños también.
Arq. Miguel Schclarek
Este artículo fue publicado en la Revista Pueblo al Sur Nº 2, de julio 2006.
Seguridad.doc
Publicaciones
Links a publicaciones, notas o reportajes
Nota 1
Nota 2
Premios o licitaciones ganadas
Ver 1
Ver 2
Ver3
Ver4